Blanqueamiento

El blanqueamiento dental es un tratamiento dental estético que logra reducir varios tonos el color original de las piezas dentales, dejando los dientes más blancos y brillantes.


Precio Referencial B&S: -

Precio Normal Referencial: -

Suscribete

Descripción

¿SE DAÑA EL ESMALTE?

Una de las dudas que surge es si el esmalte sufre con estos procesos de blanqueamiento. El esmalte permanece intacto, salvo cierta sensibilidad post-tratamiento.

 

¿CUÁLES SON LAS TÉCNICAS MÁS UTILIZADAS?

Lo más habitual es utilizar una técnica mixta, es decir, con tratamiento en la clínica y en casa. En la clínica se aplica el producto blanqueante, que se activa mediante una lámpara LED, que lo que hace es abrir el poro del esmalte, para conseguir así blanquear la dentina. Normalmente requiere de unas dos o tres sesiones, depende de cada caso, de aproximadamente unos 20 minutos. Luego, hay que hacer un recordatorio del tratamiento en casa, por medio de unas férulas con producto que han de ponerse durante dos o tres noches para dormir, o bien durante unas horas por la tarde. Llevan el mismo producto blanqueante, pero con menos concentración de peróxido de hidrógeno, que es el componente principal. Cuando pasan esos días, el diente ya tendrá otro tono. Sí que se puede volver a poner la férula pasados unos meses como recordatorio, si notamos que se pierde algo el color.

 

¿ES UN TRATAMIENTO DOLOROSO? ¿QUÉ CUIDADOS DEBEMOS TENER DESPUÉS DE REALIZAR EL BLANQUEAMIENTO?

No es doloroso, pero sí queda sensibilidad en el diente, una sensación que va desapareciendo en las 72 horas posteriores al tratamiento. Esos tres días posteriores son importantes para lograr un mejor resultado, y por eso en esas 72 horas hay que tener especial cuidado con la higiene y una dieta 'blanca', es decir, que evite aquellos alimentos que provoquen tinción. Además, se debe evitar el tabaco, pues las personas que fuman tienen muchas más posibilidades de que sus dientes se oscurezcan. La nicotina va dejando una serie de depósitos en los dientes, que hacen que este se oscurezca. Por este motivo, son muchos los fumadores los que acuden a un tratamiento blanqueante.

 

¿SE LO PUEDE REALIZAR CUALQUIER PERSONA O EXISTE ALGÚN TIPO DE CONTRAINDICACIÓN?

En cualquier persona que tenga la boca sana, es decir, sin caries y que no tenga sensibilidad dental, porque el tratamiento la puede incrementar. Si es bueno considerar que aquellas personas que tienen coronas o prótesis pueden tener como consecuencia una coloración distinta luego del blanqueamiento entre los dientes naturales y los artificiales.

 

¿ES EFICAZ EN TODOS LOS TIPOS DE MANCHAS QUE SE PUEDEN PRESENTAR EN LOS DIENTES?

No. Los mejores resultados se obtienen en los dientes que, con el paso de los años, amarillean o que tienen ese tono natural. En tinciones más intensas (tonos anaranjados o grises), se puede conseguir aclarar el diente, aunque depende de la tonalidad y ha de ser valorado por el especialista, porque en los casos más severos no siempre se consiguen resultados tan satisfactorios. Las manchas provocadas por las tetraciclinas, un medicamento, dan un tono grisáceo al diente que no se puede blanquear. En ese caso habría que recurrir a otras opciones, como carillas, fundas o coronas.

 

¿SE REALIZAN MÁS BLANQUEAMIENTOS LOS HOMBRES O LAS MUJERES?

Lo más habitual es que acudan a la clínica personas de entre 30 y 40 años y hay más mujeres, pero la cifra se va igualando.

 

¿QUÉ ALIMENTOS PUEDEN INFLUIR DE FORMA NEGATIVA EN EL COLOR DE NUESTROS DIENTES?

Vino tinto, té, café, bebidas carbonatadas, tomate, curry, fresa, frambuesa... y, por supuesto, el tabaco.

¿EL BLANQUEAMIENTO DENTAL SUSTITUYE A UNA LIMPIEZA BUCAL?

Uno de los mitos que rodean al blanqueamiento dental es que se puede asociar e incluso, sustituir, por una limpieza bucal. Esto es una falsedad. El blanqueamiento es una técnica estética y en ningún caso sustituye a una limpieza. La limpieza elimina bacterias, refuerza el esmalte y protege a los dientes.

 

¿UNA EXCESIVA OBSESIÓN POR EL BLANCO DE LOS DIENTES GENERA ADICCIÓN?

Disponer de unos dientes más blancos puede suponer una mejora en la autoestima del paciente. Sin embargo, cuando ese “blanco” del diente se transforma en obsesión, es cuando viene el problema. Es lo que se ha llamado 'blancorexia' y que consiste en alcanzar un tono de diente muy blanco. No todos los colores de dientes son iguales y todo depende del esmalte que tenga cada persona. La obsesión por ese “blanco perfecto” puede traer consigo una serie de problemas en la salud dental.


No olvide exigir cuando visite a su dentista…

1. Cuestionario de salud: Problemas de Salud Actuales, Toma o no medicamentos, Enfermedades Crónicas Presentes.

 

2. Verificar limpieza y orden de la Clínica: Uniforme del dentista impecable, uso de barreras protectoras (Gorro, mascarilla, guantes y gafas). Y para el paciente gafas de protección y pechera con servilleta desechable. Asepsia de manos.

 

3. Verificar el uso de anestesia tópica, para disminuir la molestia de la inyección de anestesia. La inyección debe ser lenta y el dentista debe ir explicando los síntomas. Luego debe esperar unos minutos para que la anestesia haga su efecto. Si al iniciar el tratamiento siente alguna molestia debe informar inmediatamente al dentista.

 

4. Exigir que el dentista le explique de manera clara y didáctica paso por paso el tratamiento realizado, entregándole todas las recomendaciones y precauciones necesarias para el cuidado posterior.